El Colegio Heráldico

El Colegio Heráldico reúne a los oficiales de armas y a aquellas personas que, por su formación, trayectoria o especial competencia, participan en el estudio, la práctica y la representación de la heráldica dentro del ámbito institucional de la Casa de Médici.

Su composición responde a la doble naturaleza que la heráldica ha mantenido a lo largo de su historia. Por una parte, constituye una disciplina técnica, dotada de un lenguaje propio y vinculada a la genealogía, la historia, el ceremonial y el estudio de las fuentes; por otra, posee una dimensión artística inseparable de su expresión visual. El Colegio reúne ambas vertientes mediante la presencia de los oficiales de armas, los artistas heráldicos y los colegiados, que constituyen su cuerpo académico y consultivo.

El Colegio Heráldico se encuentra bajo la presidencia y dirección del Rey de Armas de la Casa de Médici, a quien corresponde la dirección de las actividades propias del oficio y la coordinación de sus miembros en aquellas actuaciones en las que sean requeridos.

Los oficiales de armas

Los oficiales de armas son el Rey de Armas, los Heraldos y los Persevantes. Estas denominaciones pertenecen al vocabulario histórico de la heráldica europea y fueron utilizadas durante siglos para distinguir diferentes grados dentro de los cuerpos de oficiales vinculados a las casas soberanas y principescas.

Sus funciones variaron considerablemente según los territorios y las épocas. Los oficiales de armas intervinieron en el conocimiento e identificación de escudos, la organización de armoriales, la genealogía, el ceremonial, los torneos, las proclamaciones y embajadas y, en determinadas tradiciones, en la concesión, confirmación o registro de armas. El desarrollo de estas competencias produjo progresivamente una especialización que contribuyó a la formación del lenguaje técnico del blasón y a la conservación de una parte considerable del patrimonio heráldico europeo.

El Colegio Heráldico de la Casa de Médici conserva esta terminología histórica dentro de su propia organización, adaptándola a las funciones actuales de la institución.

El Rey de Armas

El Rey de Armas de la Casa de Médici preside y dirige el Colegio Heráldico y ejerce las competencias heráldicas, genealógicas, nobiliarias, ceremoniales, documentales y archivísticas que le han sido atribuidas.

Le corresponde la dirección de los expedientes heráldicos y genealógicos, la determinación y formulación de los blasones, la expedición de certificaciones y la supervisión de las actuaciones que deban incorporarse al Minutario y a sus archivos. Ejerce igualmente la dirección de los oficiales de armas y determina las funciones que Heraldos y Persevantes desarrollan en el marco de las actividades de la Oficina.

Corresponde asimismo al Rey de Armas el nombramiento de Heraldos y Persevantes y la incorporación de los colegiados en las categorías previstas por el Colegio.

Los Heraldos

Los Heraldos son oficiales de armas que asisten al Rey de Armas en el ejercicio de las funciones propias de la institución. Su actividad puede comprender la colaboración en investigaciones heráldicas y genealógicas, la preparación y estudio de expedientes, la organización de documentación y armoriales y la asistencia en actos ceremoniales.

La condición de Heraldo implica una relación directa con la práctica de la heráldica. El conocimiento del blasón, de las principales tradiciones heráldicas y de las fuentes históricas constituye, por ello, una parte esencial de su formación.

En las actuaciones ceremoniales pueden desempeñar las funciones relacionadas con la identificación heráldica, las proclamaciones, la precedencia y la utilización de insignias y armoriales, siempre dentro de las competencias y usos propios de la Casa de Médici.

Los Persevantes

Los Persevantes son igualmente oficiales de armas y ocupan tradicionalmente el grado inicial dentro de la estructura histórica de los cuerpos heráldicos.

Su actividad se desarrolla bajo la dirección del Rey de Armas y puede comprender la asistencia a los Heraldos, la colaboración en la preparación y ordenación de expedientes, la investigación de fuentes, la conservación de documentación y la participación en las funciones ceremoniales que les sean confiadas.

La figura del Persevante conserva así su relación histórica con el aprendizaje y ejercicio progresivo del oficio de armas, permitiendo adquirir experiencia en el tratamiento de fuentes genealógicas y heráldicas, en la terminología del blasón y en las distintas tareas documentales y ceremoniales desarrolladas por el Colegio.

Los artistas heráldicos

Los artistas heráldicos forman parte del Colegio como especialistas encargados de trasladar al lenguaje visual las armas determinadas mediante el blasón. Su trabajo exige respetar los esmaltes, figuras, actitudes, disposiciones y ornamentos establecidos, al tiempo que permite desarrollar una interpretación artística propia dentro de la tradición heráldica.

Actualmente es Pintor Oficial de la Diputación para la Nobleza y Ciudadanía Nikolai López Pomar, Persevante Lirio de Florencia, autor de las representaciones artísticas de las armas certificadas por la Oficina del Rey de Armas y de todos los escudos y composiciones heráldicas reproducidos en esta página web.

Los colegiados

Junto a los oficiales de armas y los artistas heráldicos forman parte del Colegio los colegiados, personas distinguidas por su trayectoria, conocimientos o contribución en alguno de los ámbitos relacionados con la heráldica. Los colegiados constituyen el cuerpo académico y consultivo del Colegio Heráldico y no poseen, por su sola condición de tales, la condición ni las atribuciones propias de los oficiales de armas.

Pueden incorporarse como colegiados historiadores, profesores universitarios, investigadores, genealogistas, archiveros, especialistas en sigilografía, paleografía o derecho histórico, artistas y estudiosos de aquellas disciplinas cuyo conocimiento pueda contribuir a las actividades del Colegio.

La amplitud de estos campos responde a la propia naturaleza de la investigación heráldica. El estudio de unas armas históricas puede exigir la consulta simultánea de un armorial, un protocolo notarial, un testamento, un sello, una inscripción funeraria o un retrato. Determinar correctamente su contexto puede requerir conocimientos genealógicos, paleográficos, artísticos o jurídicos que exceden los límites estrictos de la descripción de un escudo.

En su función consultiva, los colegiados pueden ser requeridos por el Rey de Armas para emitir pareceres, aportar conocimientos especializados o colaborar en el estudio de cuestiones relacionadas con sus respectivas áreas de competencia. Pueden asimismo participar en investigaciones, publicaciones y actividades académicas o culturales promovidas por el Colegio. Sus informes y pareceres poseen carácter consultivo y no sustituyen las competencias atribuidas al Rey de Armas ni las funciones propias de los oficiales de armas.

Colegiados de Honor, de Número y Correspondientes

Los miembros del cuerpo académico y consultivo se distribuyen, según su vinculación y circunstancias, en las categorías de Colegiados de Honor, Colegiados de Número y Colegiados Correspondientes.

La condición de Colegiado de Honor está destinada a reconocer a personalidades de especial relevancia por su trayectoria académica, científica, artística o institucional y por su contribución al conocimiento, conservación o difusión de la heráldica y de las disciplinas relacionadas con ella.

Los Colegiados de Número constituyen el núcleo ordinario del cuerpo académico y consultivo. Son especialistas cuya trayectoria y conocimientos justifican una vinculación estable con la institución y que pueden ser llamados a participar en consultas, estudios y actividades científicas o culturales relacionadas con sus respectivas especialidades.

Los Colegiados Correspondientes mantienen su vinculación con el Colegio desde otros territorios o ámbitos académicos y contribuyen a sus fines mediante la investigación, el intercambio de información y la colaboración en aquellas materias relacionadas con su especialidad.

La pertenencia a cualquiera de estas categorías debe distinguirse de la condición de oficial de armas. Los colegiados forman parte del Colegio por su competencia académica, científica o artística y desempeñan una función esencialmente consultiva, mientras que el Rey de Armas, los Heraldos y los Persevantes integran el cuerpo de oficiales de armas y ejercen las funciones institucionales correspondientes a sus respectivos oficios.

Asociados y Mecenas

Podrán incorporarse como Asociados aquellas personas interesadas en la heráldica y en las disciplinas relacionadas con ella que deseen vincularse al Colegio, participar en sus actividades y contribuir al desarrollo de sus fines.

La condición de Mecenas estará destinada a aquellas personas que presten un apoyo especialmente relevante al Colegio y contribuyan al desarrollo de sus actividades, publicaciones, proyectos culturales o iniciativas de conservación y difusión del patrimonio heráldico.

Asociados y Mecenas forman parte del entorno institucional del Colegio, pero estas condiciones no implican la pertenencia a su cuerpo académico y consultivo ni confieren las atribuciones propias de los colegiados o de los oficiales de armas.

Una institución de estudio y práctica heráldica

La organización del Colegio mantiene relacionadas actividades que, aunque corresponden a especialidades diferentes, forman parte de una misma cultura heráldica. El estudio documental permite establecer el origen y transmisión de unas armas; el blasón determina técnicamente su composición; la genealogía identifica las relaciones entre sus titulares; el artista proporciona una interpretación visual, y el archivo conserva los documentos que permitirán estudiar posteriormente el trabajo realizado.

La participación consultiva de especialistas procedentes de distintos campos permite abordar cuestiones que difícilmente podrían resolverse desde una sola disciplina. La heráldica se encuentra estrechamente vinculada con la historia social y familiar, la historia del arte, la genealogía, la sigilografía, la vexilología, la paleografía y otras ciencias auxiliares de la historia, y su estudio se beneficia necesariamente del diálogo entre quienes trabajan en estos ámbitos.

El Colegio Heráldico de la Casa de Médici proporciona el marco en el que estas distintas competencias pueden colaborar con los oficiales de armas, manteniendo relacionadas la investigación histórica, la práctica heráldica, su expresión artística y la conservación documental, al tiempo que distingue las funciones consultivas de sus miembros académicos de las atribuciones institucionales propias de los oficiales de armas.